
Twitter: conversando
La más reciente invención que ha acercado la web a nuestras vidas se llama Twitter. Es un servicio que, tomando la idea de los mensajes de texto que la gente envía desde sus teléfonos móviles, permite enviar en 140 caracteres un escrito con alguna idea que se quiera compartir con quienes hayan decidido suscribirse y seguir los comentarios que haga el emisor. Es decir, yo le hablo a quienes se quieran suscribir a mis comentarios.
Es una especie de servicio de blog mínimo, que puede ser mal utilizado y terminar simplemente reportando los cambios de ánimo de las personas. Pero si se usa con inteligencia, permite compartir ideas, descubrimientos, emergencias y cantidades de temas importantes que tenemos en el mundo, a diario. Curiosamente, este servicio ha sido creado por Evan Williams, quien a finales de los 90 creara Blogger, uno de los servicios de blog más populares de su momento.

Evan Williams en sus oficinas de Blogger
(foto de Joi Ito)
Al momento de escribir estas líneas, Twitter se ha popularizado tanto que las más importantes revistas de opinión le dedican carátulas y analizan la forma en que ha cambiado la manera como la gente comunica los acontecimientos importantes a su alrededor. De hecho, ya es común ver cómo los medios de comunicación tradicionales (radio, televisión y prensa) siguen noticias que primero son reportadas en Twitter por personas que son testigos presenciales del hecho. Así, en el 2008 y 2009 hemos conocido de accidentes aéreos, problemas policiales, lanzamientos de productos y obras artísticas. Hasta la reciente muerte de Michael Jackson fue más rápidamente transmitida por este medio que por los tradicionales, y lo increíble es que gracias a los nuevos aparatos con los que se conecta la gente a la web (teléfonos móviles y similares), el tiempo de respuesta es mucho menor.
En el 2010, muchos eventos han sido seguidos de cerca por usuarios del servicio. Pero tal vez uno de los más importantes ha sido el lanzamiento del iPad, el dispositivo de lectura multimedia que Apple ha puesto en el mercado. Gracias a los mensajes de usuarios, se pudo vivir la expectativa antes de la apertura de las tiendas, el momento en el que se hacía la compra y, lo más importante, los comentarios sobre los aciertos y errores que la máquina ha tenido en esta primera versión. Es como estar con la gente, en su casa, y al momento de ver algo que a uno le interesa, poderle preguntar. Completamente diferente a ver un video o leer un artículo de medios tradicionales.
Evan Williams nos explica en TED el misterio tras su exitosa aplicación
Si observamos cuidadosamente un tweet (el nombre que se le da a un texto enviado por Twitter), lo que vemos es un hipertexto en su más pequeña expresión. Al tener la opción de incluir hipervínculos (links) en el mensaje y hacer referencia a cualquier documento publicado en la web, estos brevísimos mensajes pueden ser considerados una nueva variante en el mundo de la creación hipertextual.
De hecho eso es lo que hace estos 140 caracteres tan poderosos: no estamos hablando de letras como las que Gutenberg imprimía en páginas o podemos enviar en un mensaje de texto en un celular. Son 140 letras con el poder del hipertexto en ellas, lo que permite que nos muestren el mundo y nos conecten a él directamente. Videos, animaciones, audio, otros textos, ilustraciones... todo, en pocas palabras y con alcance global. ¿No te parece impresionante?
El libro que lees twittea... y tu, ¿ya lo haces? Lo importante no es hablar demasiado, sino hacerlo cuando hay algo que realmente valga la pena comentar, y sobre todo, saber a quienes sigues (ya que de eso depende el tipo de conversaciones que vas a seguir y el valor que ellas van a tener). En Twitter no tenemos que ser "amigos" de nuestras conexiones, así que puedes iniciar tu uso de este sistema oyendo mucho más que hablando, ¡y está bien!