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Charles Babbage
Nacido en 1791 en Inglaterra, Charles Babbage estaba destinado a convertirse en el hombre considerado como el padre de los computadores. Su búsqueda por una manera de eliminar el proceso humano en el manejo de sumas numéricas, desarrolló una máquina que, de haberse construido, hubiera resuelto operaciones matemáticas con precisión, sin necesidad de los hombres que en ese tiempo se dedicaban a esas operaciones matemáticas (que eran llamados computadores, porque eran humanos que de dedicaban a computar).
El motor diferencial de Babbage era enorme: pesaba 15 toneladas, medía 2 metros y medio de alto y estaba construido por 25 000 partes. A pesar de haberse diseñado a principios del siglo XIX sólo en 1989 se arrancó su construcción real. ¡Y funcionó!
Como fue imposible construir el motor, Babbage se dedicó a investigar la creación de un motor analítico. A diferencia del anterior modelo, éste no era una máquina única que hacía todo sino que requería de tarjetas perforadas para ejecutar funciones, pues en ellas se encontraban los programas con las instrucciones operativas.
Gracias al Computer History Museum podemos ver este interesante documental sobre Babbage

Ada Lovelace
Fue una mujer, Ada Lovelace, quien mejor entendió las ideas de Babbage con sus máquinas analíticas. Tanto que escribió un programa que hubiera corrido en ellas, en caso de haberse finalizado su construcción. Tan importante fue este trabajo que se Ada es considerada la primera programadora de computadores de la historia. Y, como dato curioso, es ella la única hija legítima de Lord Byron, el famoso poeta inglés. Aunque ella nunca conoció a su padre, le heredó su visión ya que ella, a diferencia de muchos pensadores de la época, Babbage incluido, sentía que estas máquinas analíticas podrían servir en el futuro para mucho más que hacer operaciones matemáticas.
Existen referencias literarias a este interesante personaje, Babbage, siendo La Máquina Diferencial, novela de ciencia ficción de Bruce Sterling y William Gibson la más importante. Ubicada dentro del subgénero llamado steampunk por proponer universos paralelos de gran desarrollo tecnológico pero en épocas anteriores de la humanidad, no el futuro, la novela puede ser una lectura divertida para aumentar el universo relacionado con este inventor.
De igual forma, existe un dibujante de cómic, Sydney Padua, quien ha hecho de Ada Lovelace una interesante heroína de cómic. Puedes leerlos si sigues este link, pero puede que te pierdas en la aventura...