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Tim Berners Lee y su WWW
Con L se escribe libre
(¡¡¡o Linux!!!)
Mi mano es una biblioteca
Tim Berners Lee,
padre de la World Wide Web
(Foto de Silvio Tanaka)
El 25 de diciembre de 1990, por primera vez en la historia, se unieron dos computadores mediante el uso de un protocolo llamado HTTP. Para lograrlo, utilizaron Internet, una red desarrollada para conectar computadores pero que nunca, hasta entonces, había sido usada para mostrar los contenidos de un computador en otro. Para lograr esto, fue necesario crear un nuevo lenguaje, llamado HTML y construir una serie de programas que permitieran la conexión de máquinas con sistemas operativos diferentes.
Este proceso fue el resultado del trabajo de un ingeniero inglés, que ante el problema de mostrar unos archivos en diferentes computadores, decidió proponer la creación de algo que llamó World Wide Web (WWW). Su nombre es Tim Berners Lee, y su brillante idea, que sumaba el concepto de hipertexto de Ted Nelson, el deseo de comunicación de Douglas Engelbart y las máquinas popularizadas por Jobs y Gates, abre la puerta para la revolución completa de nuestra forma de ver el mundo y comunicarnos.
La web, como ahora la conocemos, hizo realidad la propuesta que desde hacía tanto tiempo rondaba la mente de los brillantes ingenieros que vieron en los computadores herramientas para aumentar nuestras capacidades, pues gracias a Berners Lee, era ahora posible compartir los documentos que se archivaban en un computador, podían ser consultados por cualquier persona que se conectara a él desde Internet utilizando la web como su canal de entrada.
Pongamos las cosas en contexto para entender qué fue lo que consiguió Berners Lee. Desde que DARPA desarrolló una manera de conectar computadoras en una red privada (conocida como DARPAnet), muchos investigadores se beneficiaron de la comunicación que este sistema permitía, pero el servicio máximo era el correo electrónico y la consulta de documentos como texto puro (es decir, sin fotos ni diagramación o diseño de ningún estilo). La famosa Internet era hasta entonces una sumatoria de diferentes redes, cada una llevando datos de lado a lado sin una vía central de fácil acceso y utilización. Se necesitaron muchos desarrollos anteriores de protocolos (que son las instrucciones que permiten comunicar datos entre máquinas) para que Internet tomara el tamaño que hoy conocemos. Como el CERN, el laboratorio astronómico en el que Berners Lee trabajaba, era el punto de conexión más importante a Internet en Europa, su éxito en la creación del HTML y el navegador (o el programa que permite ver un archivo HTML, o lo que hoy conocemos como página web) se hizo importante inmediatamente.
La evolución de la web, excelente video de Melih Bilgil
El salto dado por Tim Berners Lee y Robert Caillau, su compañero en este proyecto, fue permitir que documentos completos, que incluyeran imágenes, texto y estuvieran diagramados, de alguna manera se vieran igual de manera remota, incluso en otras plataformas. Fueron entonces, un belga y un inglés, trabajando en un observatorio astronómico en Suiza, quienes dieron el paso siguiente en la evolución de la comunicación humana en medios digitales. El 6 de agosto de 1991 Tim Berners Lee, montó en un computador la primera página web de la historia. En ella explicaba qué era la WWW, cómo utilizarla y cómo montar un servidor web (que es un computador conectado a Internet todo el tiempo, listo para mostrar los archivos que un visitante quiera conocer).
Tim Berners Lee presenta sus ideas en Davos 2010
En la actualidad, este ingeniero dedica su tiempo al progreso de la web desde la W3C, que es la entidad responsable de manejar y proponer los cambios que se le van a implementar a la World Wide Web.
Parte del secreto del éxito de la WWW es que Berners Lee nunca patentó su invento, ni lo vendió a alguna empresa para que lo explotara. Lo dejó libre, en sus palabras, porque era patrimonio de la humanidad. Nos lo regaló a todos, nos entregó una plataforma sobre la cual construir universos, y desde mediados de los 90 eso es lo que el mundo ha visto surgir, desde las historias de un niño hasta el imperio económico más sorprendente, en la forma de empresas como Google. Todo puede ocurrir en este nuevo territorio.
En un video más largo, Berners Lee nos explica la importancia de compartir al construir la web, la visión de la web semántica y el valor de los estándares